
María Fernanda Echeverria Insua
Soy parte de los 79,5 millones de emigrantes que, según ACNUR, hay en el mundo para el 2021, año en el que escribo ésta bio. Soy mujer, venezolana de nacimiento y española de origen como me dijeron cuando saque mis nuevos documentos de identidad.
¿Identidad? curioso que pueda aportarse sólo con un documento siendo algo tan complejo. Al cruzar las fronteras de mi país dejé de ser yo; la migración rompe el ego y te va llevando por una montaña rusa de sensaciones, sin embargo, cuando tienes la capacidad de reponerte a tu duelo y observar, te das cuenta que existen sufrimientos y maravillas más grandes que las nuestras y te das cuenta que aprender es un ejercicio que se práctica desde la humildad de reconocerse ignorante.
A través de imágenes, vivencias y música este espacio servirá de vitrina para aquellas que quieran contarnos sus historias. Queremos brindar una visión optimista de un hecho que a veces, por todas las circunstancias que lo originan y rodean puede ser difícil de llevar. La migración puede ser tan cálida como una playa en Costa Rica o tan gélida como los -45 grados del invierno de Montréal.
Aquí queremos mostrar que, pese a lo difícil, el habernos movido nos ha hecho más fuertes, más resilientes. Nos ha permitido aprender y crecer e incluso nos ha hecho saber reconocernos en las diferencias. Así que en esta página vamos a detener el llanto – sin olvidar que estuvo allí – para cantar y bailar al ritmo de las cosas buenas con las que nos topamos al emigrar.
